Ahora, favorito

En casi dos años como entrenador del Barcelona, Pep Guardiola sólo había perdido nueve partidos, y todos ellos por la mínima, hasta el martes. El Inter de Mourinho le ganó por 3-1 en la ida de las semifinales de la Champions poniendo muy difícil el pase a la ansiada final de Madrid.

Tiene mucho que pensar

Los italianos comenzaron ahogando la creación de juego azulgrana con una presión asfixiante sobre Xavi y Busquets y lanzando rápidas contras para las carreras de Eto’o y Diego Milito, el Barça no combinaba el balón con fluidez, perdiendo así su identidad y estilo. Aún así consiguieron adelantarse en el marcador, en una internada de Maxwell Pedro (¡qué grande!)  ponía el 0-1 en el luminoso. Había que ver como afectaba esto a cada equipo, creo que el Barça no estuvo fino a la hora de manejar la situación, ese gol era oro puro que conservar a toda costa pero en un fallo defensivo dejaron solo a Sneijder, que fusiló a Valdés. 1-1 y a las duchas.

En la reanudación, más de lo mismo, solo que los ‘neroazzurro’ marcaron a la primera que tuvieron, robo a Messi (pudo ser falta) rápido pase a Sneijder a la medular (ahí había que hacerle falta), abre para Milito y este da el pase de la muerte a Maicon. Una contra letal. Eso hizo mucho daño a los catalanes, Xavi no aparecía, Messi lo intentaba pero no le salía ni una, Ibrahimovic, una sombra. Ante tales circunstancias quizá hubiera sido más práctico matar el partido (un 2-1 fuera de casa no es tan malo), pero este equipo no sabe hacer eso.

En una nueva contra, la peor de las noticias. Milito culminó su partidazo haciendo el tercero con un cabezazo en fuera de juego. Quedaban veinte minutos y el Barça se volcó en la meta de Julio César, tuvieron varias oportunidades (Piqué y Busquets) pero más porque el Inter se fue para atrás que por creación azulgrana. Alves pudo haber sido objeto de penalti pero el árbitro lo solucionó mostrándole la amarilla al brasileño (horrible arbitraje, indigno de una semifinal de Champions). Aunque el Barça lo intentó, no pudo marcar y el Inter se lleva un resultado muy ventajoso para la vuelta.

Partidazo y gol

En definitiva, el Barcelona lleva dos partidos seguidos malos (Espanyol e Inter), dos tropiezos en el momento más inoportuno. Aún así, hay motivos para la esperanza, este equipo se lo ha ganado. Mucho dependerá de cómo afronten el partido, los italianos ya sabemos lo que harán: faltas, interrupciones, pérdidas de tiempo y a cazar alguna contra.

Ante eso, mentalizarse. Han de salir a por todas, meterle un ritmo frenético al partido y no caer en las trampas que Mourinho sin duda preparará, creo que Messi no se quedará sin hacer una de las suyas, que Xavi demostrará porque es el mejor centrocampista del mundo… en definitiva que el Barça será el Barça. En ese contexto, se echará mucho en falta la garra y el coraje de Puyol (sancionado) y la calidad y sangre fría de Iniesta (lesionado). Lo que es seguro es que será un partidazo.

Se perderá la vuelta

Del otro partido, poco que decir, creo que ni Bayern ni, sobretodo Olympique, están a la altura de la otra semifinal. Los alemanes salieron a por todas y tuvieron las mayores oportunidades, pero a la media hora se quedaron sin su estrella: Ribéry fue expulsado con roja directa por una durísima entrada a Lisandro. Ahí estuvo la clave del partido, los lioneses no tuvieron la fe para irse a por el partido, creo que Claude Puel todavía debe estar arrepintiéndose por ello. Los franceses no crearon ni una oportunidad de gol.

En la segunda mitad más de lo mismo, salvo que ahora fue el Olympique el que se quedó con uno menos, Toulalan hizo dos faltas en cinco minutos y se fue a la ducha (imperdonable en un jugador de su experiencia) y ahí murió lo poco que quedaba de los franceses, Robben hizo el 1-0 con un fuerte chut y pudo ser alguno más. Los bávaros son superiores y deberían pasar a la final sin muchos apuros, aunque los franceses ya han dado prueba de lo que son capaces.