A estas alturas de campeonato, esa es la noticia. Hace una semana, tras el clásico, parecía imposible que se le escapara la Liga al Barcelona, ahora parece posible. Solo un punto de diferencia separa a catalanes de madrileños, dos equipos con un fútbol muy distinto pero igual de efectivo.
Los partidos intersemanales no tuvieron mucha historia. El Barça se deshizo del Deportivo en un partido con muchos altibajos, primera parte primorosa, con un juego combinativo espectacular (parecían los Globetrotters del fútbol), con muchas oportunidades de gol, dos palos y en definitiva, un espectáculo. Sorpresivamente, en la segunda mitad bajaron mucho el ritmo y los gallegos empezaron a creer en la sorpresa, fue entonces cuando Pedro marcó un golazo (desde 45 metros) y Touré Yaya se estrenó como goleador esta temporada. Mientras, el Madrid demostró su coraje ante la adversidad, existía la incertidumbre de como iban a reaccionar tras el varapalo del clásico, pero despejaron todas las dudas ante un equipo difícil que incluso se adelantó en el marcador. Cristiano marcó un golazo y Van der Vaart hizo el 1-2 definitivo. El Almería lo intentó pero sin suerte (Uche falló un gol imperdonable), pero la estrella del partido fue el meta Diego Alves que mantuvo vivo a su equipo hasta el final con grandes intervenciones.
El sábado se vivió un derbi eléctrico: Espanyol-Barcelona. Los ‘periquitos’ jugaron seguramente su mejor partido de la temporada, por lo menos el que más corrieron, y ahogaron el centro del campo azulgrana con continuas emboscadas a Xavi. Messi lo intentó desde varias posiciones pero no tuvo su día. De hecho, la primera parte acabó con un remate de Osvaldo (gran fichaje) que repelió primero Valdés y luego el poste. En la segunda mitad se esperaba un Barça más ofensivo y un Espanyol que acusara el esfuerzo realizado. Los azulgrana comenzaron a parecerse a si mismos hasta que llegó la jugada polémica, la expulsión de Dani Alves por doble amarilla, la repetición ponía en duda incluso que fuera falta. De ahí hasta el final poca cosa, mucha presión blanquiazul y poca precisión azulgrana, el indultado Kameni tuvo una tarde muy plácida en unos de los peores partidos del Barcelona de la temporada.
El domingo el Madrid recibía al Valencia y no falló. En la primera parte jugaron un gran fútbol y encerraron a los valencianos en su área. Higuaín marcó un gol de delantero centro y si no hubiera sido por el portero César el partido hubiera estado sentenciado a la media parte. En la reanudación los ‘ches’ se estiraron un poquito más y la incertidumbre se adueñó del partido, cualquier cosa podia pasar, un trallazo de Silva contra el larguero hizo temblar la portería de Casillas y a los 80.000 seguidores madridistas que abarrotaban el estadio. Pero ahí surgió la figura de Cristiano Ronaldo para sentenciar tras un jugadón de Marcelo. En definitiva el Madrid ganó bien y merecidamente. Hicieron dos goles y el Valencia dos postes, a veces la diferencia la marcan unos pocos centímetros.
En resumen, el optimismo se ha apoderado de la hinchada ‘merengue’ y también de algunos periódicos afines. El domingo, tras el empate del Barça en Cornellá el diario Marca volvía a sacar lo del Canguelo (parece que no aprenden de las tontadas del año pasado) y hoy lunes el siguiente titular: ‘Mientras el Madrid va en cohete el Barça va en autocar’, en referencia al viaje a Milán por carretera. Pues si señor, el Barcelona va en autocar porque se juega estar en la final de la Champions, competición que otros se han de conformar con ver por la tele. Me ha parecido una comparación sin sentido ninguno, no entiendo este tipo de periodismo, teniendo en cuenta que el año pasado quedaron en evidencia, ya no emplean el término ‘Villarato’, más que nada porque las últimas semanas la tendencia es cada vez más evidente, perdón a Kameni y Albiol, expulsión a Dani Alves cuando el Espanyol se hinchó a dar patadas…. eso sin contar con la bula de la que disfrutaron en el clásico.
También algunos se dedican a hacer de pitonisos y adivinos (estilo ‘Vidente’ Boluda), afirmando que el Barcelona tiene peor calendario. Yo no lo veo tan claro. Para empezar los catalanes tienen tres partidos en casa y dos fuera, al contrario que los madridistas. Dando por hecho que en casa el Barça ganará a los tres últimos (Xerez, Tenerife y Valladolid) y centran sus esperanzas en las visitas a Villarreal y Sevilla alegando que se juegan su futuro en Europa. Cierto. Pero ¿quien no se juega nada a estas alturas? la semana que viene el Madrid visita Zaragoza, y luego ha de viajar a Mallorca y Málaga, rivales que o bien se juegan estar en Europa (Mallorca) o bien permanecer en Primera. En casa reciben a Osasuna y Athletic, equipos a los que en la ida no consiguió ganar. Resumiendo, todo puede pasar, pero no conviene hacer de pitoniso porque luego uno se puede arrepentir.
El clásico de nuestra Liga. Dias y dias de hablar largo y tendido, de favoritos, de estrategias, de Messi, de Cristiano, etc. Todo para dejar las cosas como estaban. No hay cambio de ciclo, el que fue mejor el año pasado lo sigue siendo este, y el aspirante mejora, pero no llega al nivel.
El Barcelona demostró que no se cansa de ganar, cuando pasen los años, cuando Guardiola y Messi se hayan retirado, se seguirá recordando a este equipo. Quizá el sábado no fue su mejor partido, pero en un encuentro en que se decidian más que tres puntos, los ‘culés’ demostraron que aparte de clase, les sobra esfuerzo. Aparte de ser buenos, corren. No solo atacan, sino que también defienden. Un súper-equipo.
Para empezar, seré franco y diré que la alineación de Guardiola me sorprendió muchísimo, inventó el dia menos propicio para ello y le salió bien. Todo un ‘crack’ el de Santpedor. Alves de extremo-interior, Maxwell y Pedro titulares, Iniesta suplente. Creo que Pellegrini había preparado un partido que no se produjo, querían robar rápido y montar la contra con Higuaín y Cristiano Ronaldo. Hasta ahí puede parecer muy lógico. El problema estuvo en que a quien le tenían que robar la pelota era al Barça, y más concretamente, a Xavi. Muy difícil.
El partido del milenio se inició con el típico tanteo propio de un encuentro tan importante, poco a poco el Barcelona se fue adueñando del partido, con Busquets y Xavi mandando en la medular, Keita haciendo de comodín y Messi apareciendo por todos lados. Gago y Xabi Alonso no daban abasto, quizá necesitaron la ayuda de los dos de delante, quizá echaron en falta a Lass Diarra, no lo sé, el caso es que se vieron superados a medida que avanzaba el encuentro. Y ahí aparecieron Xavi y Messi. Pase, desmarque, pared, control y gol. Parece fácil, pero no lo es.
En la segunda parte se esperaba la reacción blanca, pero nunca supieron como detener el medio campo azulgrana, bueno eso no es del todo cierto, lo hicieron a base de faltas. Los blancos cometieron más de treinta infracciones, por quince del Barça, el resultado: cuatro tarjetas por bando. Vaya arbitraje más lamentable. Xabi Alonso debió irse al vestuario antes del descanso, Sergio Ramos repartió a todo lo azul y rojo que se movía, también Alves debió ser amonestado por segunda vez tras una falta en la frontal. Mejuto estuvo horrible, más preocupado por que no le protestaran que por pitar bien. Menos mal que se retira ya.
Dejando a un lado el tema del arbitraje, la reanudación no hizo más que reafirmar el dominio catalán del partido, Xavi hacía lo que quería, y quiso poner un balón en profundidad a Pedro que el canario transformó en el 0-2 definitivo. Tuvo tiempo el de Terrassa de dar dos asistencias de gol más a Messi, pero este se encontró con Casillas.
Pellegrini miró al vestuario y tiró de vetereanía al sacar a Guti y Raúl, el ’14′ tuvo diez buenos minutos y dejó solo a Van der Vaart, pero Valdés le atajó el disparo. Entró Benzema (¡por Higuaín!) y tampoco así crearon mucho peligro, se escucharon incluso algunos silbidos contra Cristiano, poco participativo en un partido donde debía ser el líder. Incluso no apareció por ningún lado el típico arreón, ni el miedo escénico, ni el espíritu de Juanito, nunca dieron la sensación de poder levantar el resultado.
En conclusión, el Barcelona sigue siendo mejor que el Madrid, quizá no gane la Liga (creo que aún queda mucho) pero su estilo gana por goleada. Conjugan eficacia con belleza. Calidad con esfuerzo. Además, la gran mayoría son de la cantera, gente que además de sentir los colores no supusieron ningún despilfarro. Un dato: los titulares del Barça costaron alrededor de 80 millones de Euros (Maxwell, Keita, Milito, Alves y el retorno de Piqué), que alguien calcule los del Madrid (Cristiano Ronaldo solo ya supera esa cifra). Quizá Florentino tenga que replantearse la forma de conducir la galaxia. De momento, el universo futbolístico es azul y rojo.